SALUDO DEL DIRECTOR

"LES DESEO QUE EL MAYOR LOGRO EN ESTE AÑO, SEA LA PROFUNDIZACIÓN DE LA AMISTAD CON JESÚS Y QUE SEA UNA VERDADERA EXPERIENCIA DE VIDA"

Estimados amigos:

Estamos iniciando un nuevo año educativo pastoral. Ciertamente lo hacemos con nuestro corazón lleno de sueños, anhelos y esperanzas. No faltarán, tampoco, los buenos propósitos y el deseo de que este año sea muy fecundo.

Casi sin darnos cuenta llegaremos al mes de diciembre: “que rápido ha pasado el tiempo” comentaremos, pareciera que fue ayer cuando comenzamos...”. Nos sentiremos cansados, ansiando las vacaciones, y cosechando los frutos de todo el año. ¿Cuál sería en ese momento el mayor fruto? ¿qué debería llenar nuestro corazón de alegría y con la sensación que el trabajo y sacrificio ha valido la pena?

Los éxitos académicos. Ciertamente son importantes; sin embargo, no llenan el corazón, ni entregan toda la alegría que buscamos. Al fin de cuentas, el ser humano es más que una calificación, es más que un premio, es más que el conocimiento intelectual adquirido, es mucho más que la evaluación que otros hacen de él... ¿Qué, entonces? 

Les deseo que el mayor logro en este año, sea la profundización de la amistad con Jesús. Que la relación con Él no sea una cuestión intelectual, algo que nos han contado sobre Él, sino una verdadera experiencia de vida. Que, a lo largo del año, descubran a Jesús que camina con cada uno de ustedes, siempre presente, cuando las cosas marchan bien y hay mucho que festejar y, sobre todo, cuando el dolor golpea nuestra puerta y el fracaso nos quiere quitar la esperanza.

Que Jesús sea la causa de la alegría profunda de sabernos siempre amados, sin condición alguna; siempre acompañados, especialmente en los momentos de soledad; siempre animados a crecer en todo lo que somos, cuando los tropiezos de la vida nos inviten a pensar que no somos capaces.

Que Jesús sea la motivación más importante para aprender todo lo que se pueda, y de enseñar todo lo que sabemos (y no solamente en el aula, sino especialmente en la vida misma), porque es la riqueza que se nos entrega para ponerla al servicio de los demás. Que Jesús sea nuestro modelo en el amar totalmente, sin reservarnos nada, con absoluta misericordia a nuestras familias, amigos, compañeros de estudio, trabajo, vecinos... a los más pobres y abandonados.  

Que conocer a Jesús, sentirle amigo, amarle con el corazón, sea la gran aventura de este año, la que colme su corazón de alegría.

Con cariño los saludo y los invito a confiar este año en las manos maternales de la Virgen santa, con la certeza de que ella, nos ayudará a encontrarnos, amarnos y seguir a su Hijo. 

 

P. Sergio Astorga Tamayo sdb

Director

Fuente IDB Comunicaciones